
Se cerró la edición de diciembre con una sublime aportación de la señorita Amelia sobre la laicidad que tan desdeñadamente defiende el gobierno actual del PSOE. En esta intervención proponemos otra cuestión para nada baladí, muy en boga en el pensamiento cristiano: el celibato. Esperamos las intervenciones.
9 comentarios:
La cuestión del celibato me parece una soberana tontería, sobre todo teniendo en cuenta que la Iglesia se está quedando sin hombres que ejerzan el ministerio del diaconado o del sacerdocio. He leído por ahí que los sacerdotes expresan, por medio del voto de castidad, su amor universal por todos los hombres, y no se centran en una única persona, lo cual podría entorpecer su ministerio.
¡Paparruchas! ¿Acaso los policías, los médicos, los soldados, no tienen familia? Y no por ello menguan sus ganas de ejercer su trabajo, ni éste empeora.
Opino que una fe de verdad, vivida dentro del matrimonio, no puede ser entorpecida por el mismo, y que el amor por los demás seres humanos puede ser perfectamente compatible con una familia.
Creo que los sacerdotes deberían ser libres para poder casarse, si así lo desean, como en la Iglesia ortodoxa, porque así evitaríamos muchas situaciones que ocurren en el seno de la Iglesia católica y que ensucian la imagen que tiene ante el mundo.
Otra cosa sería también la ordenación de diaconisas. No entiendo que se ordene a hombres casados "porque hace falta" y que en lugares del mundo donde la mujer es un pilar importante en la Iglesia, ésta no pueda ejercer las mismas labores que un hombre.
No entiendo por qué la Iglesia, para apoyar el celibato, se basa en que Jesús nunca se casó, porque la Biblia no lo dice. Eso me recuerda a unos fotogramas de la película "El nombre de la rosa", en la que discuten sobre la risa. El monje anciano, el ex-bibliotecario, dice que la risa es pecaminosa, porque en la Biblia no aparece Jesús riéndose. Y Guillermo de Baskerville le contesta: "¡Tampoco figura que Jesús no riera nunca!" Los teólogos nos enseñan que los evangelios no son biografías exactas de Jesús, donde se narra toda su vida, sino sólo las partes que nos hacen más claro su mensaje de salvación.
Además, sabemos que Pedro estuvo casado porque Cristo curó a su suegra. ¿Era viudo? ¿Abandonó a su esposa por seguir a Jesús? Si la abandonó, entonces fue un mal esposo, ¿no?
Pienso que la Iglesia debería actualizarse y permitir a los sacerdotes que se casen si así lo desean.
Los curas no se casan, porque si no, la Iglesia tendría que acabar pagando pensiones de viudedad y de orfandad, etc. Así se ahorra un buen pico. ¡No son listos ni nada! Asi todo el dinero para ellos.
Pues a mí me parece que el celibato, más allá de la vivencia de la fe por parte del sacerdote, es una cuestión de lógica y de práctica. Además, no siempre lo que se desea es lo más conveniente y lo mejor.
Los sacerdotes y/o ministros ordenados están completamente al servicio de la Iglesia y de todo el pueblo cristiano. Para ello se han consagrado, y no caben medias tintas.
Poniendo un ejemplo: si yo me caso con una chica, entrego totalmente mi amor a ella (¡No caben más amores dentro de la vida de ninguno de ellos!) Bastante y suficiente tendré con ser fiel al amor que he prometido.
Lo mismo los sacerdotes.
Si yo me ordeno sacerdote, he prometido ante Dios y ante la Iglesia que mi primer compromiso, mi obligación, mi responsabilidad ES ESTAR COMPLETAMENTE AL SERVICIO DE LA IGLESIA Y DEL PUEBLO CRISTIANO. Lo que el Celibato aporta al ministerio ordenado es la PLENA LIBERTAD para ejercer el compromiso que se ha adquirido. Un sacerdote que está casado, ciertamente no estaría completamente libre para poder dedicarse por entero a su vida de sacerdote. ¿Qué tendría que descuidar, su vida de sacerdote (y fallar a su compromiso de servicio) o descuidar su vida matrimonial (y ser un mal marido/padre...)?
Por otro lado, creo que no tiene nada que ver con la vivencia de la fe. Ésta fe, vivida dentro del matrimonio puede ser plena,igual de plena que la vivencia de fe de un sacerdote. Son igualmente plenos e igualmente válidos el matrimonio como el ministerio ordenado. Buena Caza.
¿Qué tiene el trabajo de cura que no se pueda compaginar con la vida familiar que no tengan otros trabajos? Si, vale, la llamada divina, la disposición a todas horas... Conozco a curas que se pasan el dia jugando a cartas, dan dos misas y tan anchos. ¿Que no pueden tener familia? Seguro que no les costaria nada compaginar ese gran trabajo con tener mujer y dos hijos.
Completamente al servicio de la Iglesia... Yo soy médico y estoy completamente al servicio de mis pacientes, cuando me tocan urgencias, debo abandonar a mi mujer para cuidarlos y ella sabe que ese es mi trabajo. No se enfada conmigo por eso.
Soy libre para ejercer mi compromiso, el compromiso que adquirí cuando me saqué la carrera e hice el MIR, intentar sanar a los enfermos. Me parece que califica a la gente que no siente la llamada al sacerdocio como si se dedicasen a medias a hacer su trabajo, porque tienen otras cosas en que pensar. No creo que un sacerdote pudiera descuidar ni su vida matrimonial ni sus quehaceres como sacerdote, si se lo toma en serio, como yo me tomo en serio mi profesión.
Además, no viene al caso, pero tambien conozco a curas que se escaquean en cuanto pueden de lo que tienen que hacer y cargan el muerto a los que los rodean.
El dia tiene 24 horas y si el resto de mortales tenemos tiempo para dedicarlo a nuestra familia, amigos, hobbies, y trabajo, ¿porque no ha de ser igual para un religioso?
De la misma manera creo que el celibato, crea una barrera entre hombres y mujeres, muchas veces innecesaria.
No hace falta saltarse el voto de celibato para "faltar" a ese mismo voto, ¿no es peor un cura que pasa mas horas pensando en la mujer que ama y nunca podrá tener, que el que está casado con ella?
Yo confio que algún dia esto se solucione.
¿Os habeis parado alguna vez a preguntar a algún cura si realmente quiere casarse?
¿No estaremos juzgando el actuar de la Iglesia y decidiendo sobre cosas que igual ni siquiera la inmensa mayoría de los sacerdotes quiere?
La verdad es que no sé cuántos sacerdotes hay en España (tendría que sacar porcentajes), pero lo que sí sé es que existe una Asociación de Sacerdotes Casados de España y se cifra en 6000 el número de sacerdotes casados, que representan un 18% de los sacerdotes. Vale, no son una mayoría, pero seguramente hay más que se casarían si el celibato fuese opcional y no una imposición.
Si las cosas son opcionales, normalmente la gente tiene más libertad de elegir, ¿no? También hay un Movimiento por el Celibato Opcional (MOCEOP), que habla de esta cuestión. Se trata de que los sacerdotes puedan elegir casarse o no. Y vale, de los que conozco, no creo que hubiese mujer alguna dispuesta a soportar el humor de muchos de ellos. Pero bueno, seguro que alguna caería...
Fuentes: www.estrelladigital.es, http://web.jet.es/mistica/secul.htm
Hablando un poco del celibato, tema que me fascina sobremanera, diría que en 40 ó 50 años los sacerdotes diocesanos podrán casarse si quieren. De todas maneras, no por ello habrá más vocaciones sacerdotales, no sé si me explico. Quizás las cosas cambien algo, pero no será un factor que haga que se llenen los seminarios. Es más, pienso que es más probable que se ordene sacerdotes a hombres casados y comprometidos con la Iglesia.
De todas formas, todo se verá (o no).
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