martes, 20 de marzo de 2007

X JORNADAS AGUSTINIANAS

El pasado fin de semana del 10 y 11 de marzo asistí en Madrid a las X Jornadas Agustinianas, organizadas por el CTSA. El programa, en un principio, me llamó la atención y me pareció variado y ameno. Lo primero se cumplió, lo segundo... a duras penas.

Tengo un problema grave y es que me gusta mucho criticar. En primer lugar diré que no sé realmente a quién están enfocadas dichas jornadas, pues este año prometían un gran aforo de laicos y me pareció que, salvo un par de laicos que conocía yo por allí y la que suscribe, el salón de actos estaba lleno de sacerdotes, monjas y profesos de las distintas provincias agustinas. No me parece mal, mas entiendo que para los profesos, soportar algunas ponencias de profesores que ya ven diariamente y no son precisamente amenos, no debe de ser muy edificante. Claro está, que un laico que va allí esperando encontrar algo práctico para su vida cristiana-agustiniana, también se queda un poco parado, pues muchas de las ponencias son simples disquisiciones filosóficas o teológicas, más cerca del cielo que de la tierra.

En segundo lugar diré que hubo poca presencia femenina entre los ponentes, sólo una monja y una laica, que justamente fueron las más brillantes y las que mencionaron a Jesús en sus intervenciones. De los demás, me quedo con el recuerdo de un ponente perfecto en su verbo, pero vacío de contenido, pues se suponía que debía hablar de su testimonio como cristiano y yo me quedé como estaba, es decir, ni sé por qué es cristiano ni lo que hace en su vida como tal.


Para finalizar, creo que la Iglesia debería dejar de hablar de promover la fe entre los jóvenes y saltar al vacío y promoverla en realidad. Jornadas como ésta serían perfectas si se acercasen como formación teórica y práctica a los jóvenes de las parroquias y colegios agustinianos y no se quedasen en el libro editado que muy amablemente me dieron. Si lo llego a saber, me quedo en las fiestas de Castellón y hago que me envíen el libro, pues muchos se limitaron a leer lo que habían escrito.


Ah, un 10 para el concierto de Zamburiel, un grupo de música celta muy majo y comprometido con su Iglesia. Eso sí que me pareció un verdadero testimonio.

1 comentario:

Anónimo dijo...

yo asistí los primeros años de andadura a las jornadas agustinianas del ctsa. y dejé de ir por incompatibilidad de horarios, no por desacuerdo con el formato ni el contenido.

creo que la idea es buena, pero no termina de gustarme el formato.

desde el punto de vista pastoral, en el mundo agustiniano, las jornadas llenan el vacío formativo que existe. el mercado está lleno de cursillos dinamiqueros, necesarios en determinadas etapas y para determinadas personas; pero hasta las primeras jornadas, no había NADA formativo de carácter agustiniano.

Obviamente no es un curso para una persona de 16-17 años que está empezando. Pero sí es un curso para agentes de pastoral con más experiencia, con más inquietudes.

Creo que es bueno que sea teórico, sin dinámicas ni similares. Aunque también pienso que hay ponentes que se pasan, pues adoptan un nivel de discurso para doctores.

He asistido a curso cuyo título no incitaba a ir, y han estado bien; y cursos cuyo título llamaba a las masas, y luego era más aburrido.

Pero hasta en las mejores casas, con las mejores intenciones pasa esto. Cuando de ponentes se trata, es imposible controlar desde la organización ni lo que dicen ni cómo lo dicen.

Para terminar quería referirme a la asistencia. Respecto al público, mi experiencia no es diferente a la de la autora del texto. Creo que obligar a los profesor a asistir para escuchar, otra vez, a sus profesores no tiene sentido; aunque es una forma de asegurar un aforo mínimo. En el levante las jornadas se publicitan poco o nada, puede que ese sea uno de los motivos de la baja asistencia de laicos. De hecho, este año que ya no estoy vinculado a madrid, no me he enterado de las jornadas hasta leer el blog.

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