No voy a comentar la película de Almodóvar en la que pone un poco a caldo a los sacerdotes, sino algo que tiene que ver con un post de hace tiempo, el silencio. Ayer estuve en dos comuniones y una boda y pude comprobar el grado de mala educación de la gente, sobre todo en la segunda de las comuniones.
La Fraternidad Agustiniana suele cantar en las comuniones de la parroquia Santo Tomás de Villanueva de Castellón y ayer, por motivos de espacio y de número de niños que comulgaban, nos tocó sentarnos en el segundo banco del lateral, en vez de en el primero. Entre el primero y nuestro banco, estaba el micrófono que debía ayudarnos a ser escuchadas por el público asistente. Pues daba igual.
A un hombre detrás de nosotras le sonó el móvil dos veces, en medio de la misa le gritaba a su hijo que estaba más cerca del altar que hiciera fotos con el móvil o que volviera al banco; además, una señora anciana que había acudido en silla de ruedas, "bailó" a nuestro lado y nos movió el micrófono, pues quería ver mejor el momento en que le daban la comunión a su nieto. Hubo gente que quería pasar entre el micro y el banco, recibimos codazos mientras tocábamos y cantábamos, pero en el momento de la consagración, dos señoras detrás de mí comentaron en voz alta lo guapa que iba aquella niña y lo mayor que se había hecho su nieta.
Aparte de eso, afuera había gente que no quería entrar y supongo que estarían haciendo un "Club de la Comedia", pues se oían risas y muchas voces. Muchas personas entraron media hora después de que comenzase la celebración y se abrían paso a voces o saludando ostentosamente a los familiares, que justamente estaban en el otro extremo de por donde habían entrado.
Mala educación por doquier. Ya no se puede ir ni a la iglesia, pues lo de "apaguen sus móviles, por favor" no lo cumple nadie.
La Fraternidad Agustiniana suele cantar en las comuniones de la parroquia Santo Tomás de Villanueva de Castellón y ayer, por motivos de espacio y de número de niños que comulgaban, nos tocó sentarnos en el segundo banco del lateral, en vez de en el primero. Entre el primero y nuestro banco, estaba el micrófono que debía ayudarnos a ser escuchadas por el público asistente. Pues daba igual.
A un hombre detrás de nosotras le sonó el móvil dos veces, en medio de la misa le gritaba a su hijo que estaba más cerca del altar que hiciera fotos con el móvil o que volviera al banco; además, una señora anciana que había acudido en silla de ruedas, "bailó" a nuestro lado y nos movió el micrófono, pues quería ver mejor el momento en que le daban la comunión a su nieto. Hubo gente que quería pasar entre el micro y el banco, recibimos codazos mientras tocábamos y cantábamos, pero en el momento de la consagración, dos señoras detrás de mí comentaron en voz alta lo guapa que iba aquella niña y lo mayor que se había hecho su nieta.
Aparte de eso, afuera había gente que no quería entrar y supongo que estarían haciendo un "Club de la Comedia", pues se oían risas y muchas voces. Muchas personas entraron media hora después de que comenzase la celebración y se abrían paso a voces o saludando ostentosamente a los familiares, que justamente estaban en el otro extremo de por donde habían entrado.
Mala educación por doquier. Ya no se puede ir ni a la iglesia, pues lo de "apaguen sus móviles, por favor" no lo cumple nadie.
5 comentarios:
yo creo que la culpa es compartida entre todos. es cierto que la educación deja mucho que desear en estos días. pero, probablemente, el no saber a lo que se va o lo que se está haciendo, ayuda mucho al clima que comentas.
por otro lado, no entiendo la obsesión que está ahora de moda, entre muchos responsables de pastoral, párrocos u obispos, de dar la primera comunión o confirmar cuánto antes mejor, y a cuánta más gente mejor.
desde mi punto de vista, más vale pocos y convencidos.
q'07
lo que creo es que la gente ya no va a una 'comunión', sino a una 'reunión familiar', a compartir 'lo guapa que está mi nieta' y que el sacramento pasó un segundo plano, lo importante es solamente lo estético y no quiero yo quitar importancia a este aspecto, que lo tiene, pero que no debería estar adelante de lo sacramental, que ese sí es importante.
la mala educación, por supuesto, es algo latente y es fruto, en mi opinión, del egoísmo cada día más creciente, importanto sólo el 'yo' y 'los míos' y a los demás que se busquen la vida, 'yo, lo que quiero es veer y, siendo posible, que me vean a mí'.
La Comunión, al igual que las bodas ha dejado de ser un " sacramento" para pasar a ser un simple acto social... que se desarrolla en una Iglesia, como podría hacerlo, en el salón de un ayuntamiento, o la sala de juntas de una empresa.
Si la gente no es consciente de donde está es normal que no sepa como debe comportarse.
Yo creo que la Iglesia debería plantearse dar catequesis a los padres y familiares de los niños de comunión, y si alguien de la familia, no está preparado, que repita y comulgue al año siguiente!!!
Totalmente de acuerdo con el cambio de la palabra "sacramento" en "acto social", pues es lo que es hoy en día en la mayoria de los casos, aunque excepciones siempre las hay.
Asignatura pendiente..eso da que pensar!ya que muchos suspenderían, y ni siquiera repetirian el próximo año. Y como no se puede obligar a nadie y menos en estos casos, adios a los alumnos!
Que grande la frase.."más vale pocos y convencidos" que son los que nos valen, con los demás no podemos contar!
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