lunes, 9 de julio de 2007

CREAR VIDA

¿Qué hacer para crear vida cada día?
  • Soñar, aunque sabemos que todo camino tiene dificultades.

  • Ser fuerte, sin necesidad de ser duro ni condenar a nadie.

  • Orar al Dios que nos creó, reconociendo nuestros límites y confiando en su misericordia.

  • Levantarnos cada día con la ilusión de descubrir algo que nos haga disfrutar.

  • Acoger el dolor del que sufre y aportarle nuestro pequeño apoyo, para ayudarle a superarlo.

  • Sonreír. Cuanto más se sonríe, se tiene más salud y belleza en el rostro.

  • Repartir con generosidad y acoger a los demás con cercanía y cariño.

  • Pensar en cosas agradables, aunque estés conectado con el mundo por los telediarios. También hay logros y bondades, pero no son noticia.

  • Confiar siempre, aunque no se sepa el futuro. Por eso es futuro.

  • Ser agradecidos y aprender de María, que supo llenar la vida cotidiana de alabanza.
Extraído de "El taco-calendario del Corazón de Jesús 2007".

domingo, 8 de julio de 2007

RETORNO AL LATÍN


Leo que ayer Benedicto XVI dio vía libre a la celebración de la eucaristía en latín a aquellos sacerdotes que así lo deseen. El misal del que disponemos, salido del Concilio Vaticano II, sigue siendo el normal y el vigente, pero si existe un grupo de fieles que desee la misa en latín, podrán solicitarlo a su párroco y éste no necesitará el permiso del obispo para celebrar en latín. Es más, si el párroco se negase, el grupo de fieles podría acudir al obispo para quejarse y solicitar la satisfacción de su deseo.
Asimismo, también podrán celebrarse los sacramentos en latín y, en cuanto a la orientación del sacerdote (de espaldas o de cara a los fieles), el Papa lo deja a su elección, esto es, podrá celebrar en latín, por ejemplo, pero seguir mirando a los fieles como se venía haciendo desde el Concilio Vaticano II.

Desde aquí felicito a Víctor y Adrián, ahora P. Víctor y P. Adrián, por su reciente ordenación, que además no fue larga, sino entrañable, emotiva y muy alegre. Estoy segura de que, en cuanto sepan sus nuevos destinos, sabrán llevar a los fieles el mensaje de Cristo con total entrega. Eso sí, ¿en latín o en castellano?

¿Es una medida adecuada para, según Benedicto XVI, acercarnos a los tradicionalistas y unirnos, o, por el contrario, se acentuarán aún más las diferencias? ¿Seguirán los jóvenes sin acercarse a la Iglesia, ahora que el nivel de conocimientos de latín es ínfimo entre la juventud?