domingo, 7 de octubre de 2007

¿LEER LA BIBLIA? ¡QUÉ ROLLO!

Hola. Tras un paréntesis vacacional, vuelvo a la carga, yo solita esta vez. El fin de semana pasado estuve en Guadarrama en el XX Encuentro de Monitores de FAE, que versó sobre la utilización de la biblia en las catequesis.
El ponente, Bernardino Lumbreras, nos intentó iluminar explicando un poco la historia de Israel y algunos conceptos sobre lo que es la Biblia y lo que no es. Tras algunos ejemplos y algunas búsquedas bíblicas, me di cuenta de que, entre los asistentes al encuentro, había pocas personas que supieran quiénes son Jacob, el casto José o incluso el profeta Jeremías.

Está claro que pocas personas conocen la Biblia de cabo a rabo, pero es triste ver que nosotros, los mismos catequistas, tenemos escasos conocimientos sobre los personajes importantes de la historia de Israel. Casi todos conocemos las parábolas más famosas, pero... ¿y el resto?

Esta semana, en clase, pregunté a mis alumnos con qué personas se había encontrado Jesús en el camino. Casi todos supieron decir los apóstoles, los Reyes Magos, Poncio Pilato (o "el tío que se lavó las manos") y José, su padre, claro, aparte de María Magdalena. Mas nadie sabía quiénes eran la samaritana, Zaqueo, Nicodemo, ni los leprosos, ni la hemorroísa, ni el ciego... Antes he dicho casi todos... es un decir, muchos de ellos sólo sabían decirme "los apóstoles" una y otra vez.

¿Qué podemos hacer, como cristianos convencidos, para transmitir el mensaje del Evangelio? Primero deberemos aprender qué es lo que dice el Evangelio, ¿no? Poco se podrá conseguir, si nosotros mismos no nos sabemos de pe a pa lo que es tan importante en nuestras vidas.

1 comentario:

ABRAHAM LÓPEZ MORENO dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.