miércoles, 31 de enero de 2007

¿PARA CUÁNDO EL SACERDOCIO DE LA MUJER?

Buenas tardes. Aquellos que me conocen saben que lo primero que hago al conocer a un sacerdote o seminarista es decirle: "Yo quiero ser cura". Algunos se ríen, otros me miran con cara de "esta-mujer-no-está-bien-de-la-cabeza" y otros me dicen: "Hazte monja".
Yo no tengo vocación de monja, tengo vocación de sacerdote. Quiero vestirme con el alba, ponerme la estola y la casulla y dar misa. Soy lectora profesional de eucaristías dominicales y no me importaría leer el evangelio, decir "Daos la paz" y "Podéis ir en paz", aparte de dar la bendición a los feligreses.
Bien, dejándonos de tonterías y, a pesar de haber leído mucho sobre el tema, no me puedo conformar. En muchos lugares argumentan que las mujeres no podemos ser sacerdotes porque
"Sólo el varón (vir) bautizado recibe válidamente la sagrada ordenación". El Señor Jesús eligió a hombres (viri) para formar el colegio de los doce apóstoles, y los apóstoles hicieron lo mismo cuando eligieron a sus colaboradores que les sucederían en su tarea. El colegio de los obispos, con quienes los presbíteros están unidos en el sacerdocio, hace presente y actualiza hasta el retorno de Cristo el colegio de los Doce. La Iglesia se reconoce vinculada por esta decisión del Señor. Esta es la razón por la que las mujeres no reciben la ordenación. (Extraído del Catecismo de la Iglesia Católica).
Pues vale. En aquella época no iba a enviar Jesús a todas aquellas mujeres que lo acompañaban a los lugares a los que fueron Pedro, Pablo, Santiago o Bernabé. Creo recordar un documento de Pablo VI en el que dice que nada tiene que ver la época en la que vivió Jesús para ordenar o no a las mujeres, que fue así porque él lo quiso y ya está. No obstante, se habla de mártires que fueron diaconisas, como Santa Martina o Santa Apolonia, en los primeros años del cristianismo.
Sé que mis ojos no verán a una mujer ordenada sacerdote en la Iglesia católica, mas creo que es un tema que no se puede dejar de lado, después de ver que las mujeres somos una parte importantísima en la misma y que al final sólo nos quieren para dar catequesis a los niños y limpiar la iglesia.
Vínculo interesante sobre una mujer sacerdote en Polonia: http://blogs.periodistadigital.com/religion.php/2005/09/02/ludmila_la_unica_cura_con_faldas

martes, 23 de enero de 2007

LA RIQUEZA DEL OPINAR NO AVERGÜENZA A LA IGLESIA, LA ENRIQUECE...

El celibato es una opción personal, como tal, pertenece al fuero interno de las personas. La Iglesia con la norma establecida del mismo, no impone nada, lo único que hace es oficializar una opción personal. No es dogma de fe, es parte de la disciplina y costumbres eclesiásticas. Lo que sí debiera ser dogma de fe es que amén de las muchas opiniones, en lo justamente opinable, hubiese una cierta unidad esencial en el tronco común que es Jesús de Nazaret, por eso sería interesante plantear la cuestión de la unidad de los cristianos que la Iglesia celebra hasta el 25 de enero. Actualmente las cuatro confesiones cristianas son (por orden de surgimiento): la Iglesia católica, arranca de la era apostólica, la ortodoxa, la protestante (luterana, evangélica, calvinista o reformada, episcopaliana, etc.) y la anglicana. Ante este panorama surge la máxima evangélica, palabras de Jesús, de que todos sean uno: ¿Cómo es posible explicar esto? Amelia, este tema requiere profundidad y seriedad, je je je je...

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Profundidad y seriedad... Víctor, mira lo que he encontrado. Perlas como éstas abundan por doquier y son motivos de división entre las diferentes Iglesias. Lo peor es que la gente sólo escucha una opinión y es una lástima que sea justamente ésta.

Este señor parece el primo lejano de Chiquito de la Calzada... sin querer ofender. Lo mejor es que trata el tema de la semana pasada y el de ésta. Si las diferentes Iglesias cristianas se critican unas a otras, ¿cómo vamos a llegar a un entendimiento y a una unión?

martes, 16 de enero de 2007

MÁS DE LO MISMO....


Se cerró la edición de diciembre con una sublime aportación de la señorita Amelia sobre la laicidad que tan desdeñadamente defiende el gobierno actual del PSOE. En esta intervención proponemos otra cuestión para nada baladí, muy en boga en el pensamiento cristiano: el celibato. Esperamos las intervenciones.